Es la primera pregunta que hace cualquiera que necesita un vídeo de empresa, y casi ningún proveedor la responde: la mayoría escribe "solicita presupuesto sin compromiso" y te deja igual que estabas. Esta guía da los rangos reales del mercado español en 2026 y explica qué mueve el precio, para que puedas comparar presupuestos sabiendo lo que miras.
En España, un vídeo corporativo cuesta habitualmente entre 600 € y 3.000 €, sin IVA. Una pieza de marca de 60-90 segundos con una jornada de rodaje se mueve en la franja de 900 € a 1.800 €. Por debajo de 500 € se suele tratar de grabaciones sencillas sin guion ni etalonaje, y por encima de 3.000 € entran producciones con varias jornadas, equipo grande o cesión de derechos para campañas de pago.
Mucha gente asume que un vídeo cuesta según las horas de trabajo. En la práctica, tres cosas explican casi toda la diferencia entre un presupuesto de 700 € y uno de 2.500 €.
Es el factor más evidente. Media jornada son unas cuatro horas y suele bastar para una localización y dos o tres personas ante la cámara. En cuanto hay varias sedes, más protagonistas o escenas en distintos momentos del día, se va a jornada completa o a dos. Cada jornada adicional añade entre 400 € y 700 € según el equipo necesario.
Un vídeo con guion sale mejor y cuesta más. Si la empresa trae el mensaje escrito y decidido, el proveedor solo tiene que traducirlo a imágenes. Si hay que investigar, entrevistar y redactar, eso son entre 150 € y 500 € de trabajo previo que no se ve en el rodaje pero se nota en el resultado.
Aquí está la parte que más sorprende: el mismo vídeo tiene precios distintos según el uso. Una pieza para las redes propias de la empresa es lo más barato. Si esa misma pieza se va a usar como creativo en campañas de publicidad pagada, el precio sube entre un 25% y un 50%, y si va a televisión o exterior, puede duplicarse.
No es un capricho del sector: es la norma en producción audiovisual, igual que en fotografía o en música. Se llama cesión de derechos de uso, y responde a que el valor que la marca extrae del material es muy distinto en cada caso. Si te presupuestan sin preguntarte dónde vas a publicarlo, o bien te están cobrando de más por si acaso, o bien vas a tener una conversación incómoda más adelante.
Un presupuesto serio detalla al menos seis cosas: jornadas de rodaje, duración de la pieza final, número de rondas de cambios incluidas, si la música lleva licencia comercial, plazo de entrega y para qué usos se ceden los derechos. Si falta alguna, pregúntala antes de firmar: son las que generan sobrecostes después.
Presta atención especial a las rondas de cambios. Lo normal es que vaya una incluida y las siguientes se cobren. Un presupuesto que promete "cambios ilimitados" o lleva ese coste escondido en el precio, o va a acabar en un conflicto.
El plazo habitual en el mercado español va de dos a cuatro semanas desde el rodaje. Los proveedores con un flujo de edición muy afinado entregan en menos de una semana, y en proyectos sencillos hay quien entrega en 48 horas. El plazo debería figurar por escrito en el presupuesto, contando desde el día del rodaje y no desde la firma.
Casi nunca es lo mismo, aunque lo parezca. Un presupuesto de 300 € suele significar una sola cámara, sin iluminación propia, sin sonido dedicado, sin etalonaje y sin guion: alguien graba lo que hay y lo monta. Puede ser suficiente para un contenido rápido de redes, pero no para la pieza que va a presidir tu página de inicio durante tres años.
La diferencia se nota sobre todo en tres sitios: el audio (un micrófono de solapa frente al de la cámara), la luz (iluminación propia frente a la que haya ese día) y el color (etalonaje frente a la imagen tal cual sale). Son las tres cosas que separan un vídeo que parece profesional de uno que parece casero, y ninguna de las tres se ve en el listado de un presupuesto.
Para que te den un precio ajustado a la primera, ten preparadas cuatro respuestas: qué quieres conseguir con el vídeo, dónde se va a publicar, cuántas localizaciones o personas aparecen y para cuándo lo necesitas. Con eso, cualquier profesional serio puede darte un rango en el mismo día.
Y un consejo práctico: pide siempre ver trabajos del mismo tipo que el tuyo. Un carrete espectacular de bodas no demuestra que sepan grabar una entrevista de empresa, que es un trabajo muy distinto.
Entre 600 € y 3.000 € sin IVA en la mayoría de casos. Una pieza de marca de 60-90 segundos con una jornada de rodaje se mueve entre 900 € y 1.800 €. El precio depende de las jornadas, del guion y sobre todo de dónde se vaya a publicar.
Porque se amplía la cesión de derechos de uso. Es práctica estándar del sector: el mismo material vale más cuando la marca lo explota en campañas con inversión en medios. El incremento habitual va del 25% al 50%.
El plazo habitual del mercado va de dos a cuatro semanas desde el rodaje. Con un flujo de edición afinado se puede entregar en menos de una semana, y en proyectos sencillos incluso en 48 horas.
Lo normal es una ronda incluida en el precio y las siguientes facturadas aparte. Desconfía de los presupuestos que prometen cambios ilimitados: o el coste está escondido en el precio o acabará en conflicto.
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